Tu reputación de envío le indica a los servidores de correo de tus suscriptores y clientes externos la calidad de tu mensaje, de tal forma que pueden identificar rapidamente si es spam o tiene contenido legítimo. Normalmente se asigna a una IP o grupos de IP y está relacionada con el acta CAN SPAM para proteger a los usuarios de clientes de correo.

¿Qué puedo hacer para cuidar mi reputación de envío?

A) Validar tu dominio con el registro SPF y la llave DKIM. Ésta información le indica a los servidores que tu proveedor tiene permiso de enviar correos de tu parte y que cumples con los requisitos de un emisor seguro.

B) Limpia tu listas de correos. Es importante mantener tu lista de correos actualizada con emails que tengan permiso del usuario, de ésta forma evitas enviar correos a direcciones que no existen o a trampas de spam que son muy dañinas para tu reputación de envío. Además si cuentas con usuarios muy antiguos es importante verificar que aún desean recibir tus comunicados para evitar que te reporten como spam.

C) Coloca información de tu empresa/negocio y una opción para darse de baja claramente. Los servidores de correos externos consideran esta información para saber si un mensaje comercial se envío de la forma adecuada ya que normalmente es información que no se incluye en los mensajes de spam. Recuerda que un suscriptor que se da de baja no significa la pérdida de un cliente.limpieza de lista

D) Cuida el contenido de tu mensaje. Varios clientes de correo como Gmail y Yahoo usan un filtro activo que revisa el contenido del mensaje, por lo que el generar mensajes con formatos muy similares a spam pueden crear reportes falsos.

Es importante mencionar que la reputación de envío es un valor que cambia constantemente por lo que si no tienes el cuidado necesario con tus campañas puedes generar una reputación negativa. Sigue nuestros tips y lográ que tu mensaje sea entregado en el momento adecuado al buzón indicado.